Hay algo que me inquieta y me enternece, a partes iguales, en la obra de Erwin Olaf. Sus personajes, cargados de un dramatismo extrañamente silencioso y estático parecen esconder mil mundos en su interior. Mil mundos llenos de tal desamparo, mutismo y contención que consiguen calar con el mismo sigilo en la memoria del...
Read more »

